¿Qué me compro? ¿Una portátil o una de escritorio?

A todos nos llega el momento de reemplazar la computadora que ha quedado vieja y sin memoria suficiente. Entonces viene la duda: chiquita, portátil y elegante para cualquier habitación o grande (de escritorio), pesada e inmovilizada en un lugar. Aquí algunos consejos para orientar.

Al comenzar el siglo las laptop, o sea las computadoras portátiles, se comenzaron a popularizar. Eran maquinitas que traían todo incluido, fáciles de llevar y traer, menos ruidosas y fáciles de mantener. Los precios comenzaron a caer y los diseños gradualmente a mejorar hasta que se convirtieron en la opción número uno de muchos usuarios. La primera, en realidad, salió en 1981, pesada y con una pantalla de cinco pulgadas.

Una de las primeras decisiones que hay que tomar antes de elegir una computadora es cuánta potencia queremos. Si queremos el mejor desempeño posible entonces es preferible comprar una computadora de escritorio. Por su tamaño los componentes internos pueden ser más grandes y más potentes.

Eso no quiere decir que no hayan portátiles poderosas, pero el limitado espacio que tienen dentro de su caja significa que ni siquiera las mejores van a poder competir con las mejores de escritorio. Quien compre una portátil con el nivel de desempeño de una de escritorio ésta será sin duda grande, ruidosa y se calentará todo el tiempo. No será el tipo de máquina que uno puede llevar de un lado a otro todo el tiempo.

La portabilidad

En realidad, aunque sean compactas y livianas, las computadoras de escritorio son ideales para dejarlas instaladas en un lugar sin moverlas. En cuanto a las portátiles algunas son más portátiles que otras. Si uno quiere una verdaderamente liviana, deberá conformarse con una pantalla más chica y componentes menos potentes.

La pantalla

La computadora de escritorio no viene con monitor. Eso puede ser una ventaja o una desventaja, según cómo se lo mire. Por un lado nos da la libertad de elegir el monitor del tamaño que elijamos o podríamos instalar hasta dos monitores con una misma máquina si fuera necesario. El inconveniente es que es un gasto extra que hay que hacer por supuesto hace más difícil el traslado de un lugar a otro.

Por lo general las pantallas de las portátiles vienen desde 11 a 15 pulgadas y cuanto más grande son más pesadas y menos fácil de transportar son las portátiles. Una pantalla grande es útil para muchas tareas, desde ver películas en Netflix hasta trabajar en Excel, pero cuantas más pulgadas se agregan más difícil será meter la portátil en la mochila. Es una elección, más grande y potente, más pesada y menos portátil.

Accesorios

Hay algo más que la de escritorio tiene: puertos de acceso USB para accesorios. Una computadora de escritorio tiene varios puertos en su caja y todos los componentes de audio y video que vamos a necesitar; las portátiles también se conectan a accesorios, claro pero las opciones van a ser más limitadas. La MacBook de Apple, por ejemplo, tiene un solo puerto para todo. Afortunadamente están las «zapatillas» que compensan esa carencia.

Precio

Las computadoras de escritorio son más baratas que las portátiles, y traen monitor, teclado y mouse incorporado. Quien no necesite portabilidad y necesite potencia, la respuesta es la computadora de escritorio.

Como los componentes dentro de las portátiles son más pequeños y difíciles de fabricar, por lo general son más caros que los que se encuentran en la PC de escritorio. En fin, están los pros y los contras para cada una. La elección es de cada uno.

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